Los usuarios denuncian que los colectivos no paran por estar llenos, las mujeres no pueden acercarse y muchos llegan tarde al trabajo, levantándose desde las 3:30 de la mañana para viajes que duran horas.
En Constitución, Flor Guío entrevista a pasajeros que viajan bien en algunas líneas como la 45, pero en Liniers persisten los problemas con el 21 y 28, choferes cerrando puertas por seguridad ante la presión de la gente.
El tránsito se recalienta por más autos particulares, con demoras en accesos como 25 de Mayo, Ricchieri y Panamericana; trenes y subtes funcionan salvo Línea A, B y D incompletas. El paro por sueldos impagos afecta líneas AMBA y provincia, no las de CABA que ya cobraron.
Ayer circularon solo 11.000 colectivos en AMBA, similar hoy, agravando demoras desde diciembre comparadas con pandemia.