El nene Ángel de 4 años murió en Comodoro Rivadavia en circunstancias dudosas: un informe preliminar de autopsia revela lesiones internas graves en la cabeza. La madre biológica, Mariela, y su pareja son los principales sospechosos; la justicia investiga homicidio con allanamientos, secuestro de celulares y computadoras.
El padre biológico, Claudio, acusa a la madre de maltrato y fallas judiciales: el niño fue revinculado con ella pese a videos donde lloraba negándose a ir, denuncias ignoradas y falta de inspección socioambiental. La familia paterna crió al nene desde que la madre lo dejó a los 18 meses para irse a Córdoba; volvió en noviembre 2025 y obtuvo la tenencia vía denuncia por violencia contra el padre.
Informes del jardín muestran cambio de actitud en Ángel tras mudarse: angustiado, lloraba, no jugaba, con moretones y suciedad. Vecinos vieron a la pareja golpeándolo; una hermanita de 8 años lo confirma. La madre huyó de la casa, no fue al velorio ni esperó partes médicos; se cambió de domicilio por amenazas.
El gobernador Ignacio Torres exige esclarecer falencias judiciales. El juez de familia Pablo Pérez manejó el caso con denuncias cruzadas y perimetral al padre que venció en febrero. Corresponsal Lourdes Judiño detalla imputación de madre y padrastro como sospechosos; autopsia final en 14 días confirma golpes.
Se compara con caso Lucio: ¿negligencia judicial priorizó madre sobre interés superior del niño sano y contenido en hogar paterno con Lorena?