Miguel niega que desde el programa mandaran gente del USU a atacar la comunidad de Marti Benza, calificándolo de "boludez atómica" pese a conocer sus problemas emocionales.
El conductor admite enojo al aire cuando se fue un equipo completo durante el programa, pero dos minutos después generó un nuevo formato que ahora lidera las tardes.
Defiende su reacción natural en un formato donde todo se nota y recomienda al otro "ponerse a laburar".