Manicuras argentinas enfrentan auge con diseños de Pinterest, TikTok e IA, como baby boomer, ojo de gato y lunares. Clientas piden réplicas de famosas como Emilia Mernes o María Becerra, aunque imposibles.
Escuchan confesiones como infidelidades y crímenes por celos, actuando de psicólogas. Hombres se suman para manicuría, rompiendo tabúes. Errores comunes: arrancar uñas o usarlas como herramientas.
Pedidos raros incluyen uñas 3D de playa, serpiente o Grinch. Segmento destaca conexión emocional en salones y tendencias como capping y gel paint.
Micaela Cabral y colegas comparten anécdotas, confirmando más trabajo y diseños personalizados.