Luciana Martínez, ex participante de Gran Hermano, negó en exclusiva ser una "viuda negra" tras ser acusada de hurto junto a su amigo Cristian a un turista norteamericano en un hotel cerca del boliche Maquena. Relató que conoció al hombre de 40 años en el boliche, terminaron en su habitación, y surgió una pelea cuando el turista se puso violento en el baño al enterarse que ella es trans.
Explicó que su amigo Cristian intervino para defenderla, se golpearon y tiraron pertenencias por la ventana, incluyendo un mouse encontrado luego en su domicilio. La justicia la procesó por hurto simple y elevó la causa a juicio, otorgándole la excarcelación, mientras el turista denunció robo de pasaporte y otros objetos, aunque pudo viajar tras trámites.
Luciana afirmó que no consumió drogas ni alcohol, que el turista ofreció cocaína y tufi, y que no denunció abuso por experiencias previas de no ser creída como chica trans. Insistió en que no se llevó nada ajeno intencionalmente y que el recepcionista del hotel respaldó su versión al declarar la verdad sobre la llegada y la pelea.
El panel cuestionó detalles como por qué su amigo se fue primero dejándola sola, la tranquilidad con que salió en video, y la falta de denuncia inmediata por abuso. Luciana respondió que normalizó la violencia por su contexto familiar y pasado, y que está trabajando con un psicólogo.