El juez Ariel Lijo aprobó el pedido del fiscal Gerardo Pollicita para levantar el secreto bancario, fiscal y financiero de Manuel Adorni, jefe de gabinete, en una investigación por la compra de un departamento por 230 mil dólares financiado por cuatro jubiladas. El trámite incluye cuentas en todos los bancos, tarjetas de crédito, inversiones y reportes de la UIF sobre operaciones sospechosas.
Panelistas cuestionan la procedencia de los fondos, ya que Adorni pagó un adelanto y el resto a un año sin o con bajo interés, con hipótesis de dinero en negro atesorado durante el cepo. La escribana Adriana Mónica Nechevenco, involucrada, certificó los préstamos pero borró chats con Adorni, y describió al funcionario como un "muerto de hambre" hace 25 años. Surgió Pablo Martín Fejóo, hijo de una prestamista con vínculos en Casa Rosada.
El debate destaca la rapidez del proceso, iniciado un mes después de un viaje polémico de Adorni a EE.UU., comparándolo con casos pasados pero sin antecedentes tan veloces para un funcionario de alto rango. Críticas por falta de presentación espontánea de Adorni y posible interna judicial con el ministro Mariano Cúneo Libarona, designado tras frustrado intento de Lijo en Corte Suprema.
Invitados como Esteban Paulón y Marcelo Cantelmi analizan la trazabilidad de los fondos de las jubiladas y el impacto político, mientras humor satírico ridiculiza personajes como las prestamistas "Justa y Celina". El fiscal Pollicita, conocido por Vialidad, impulsa medidas exhaustivas desde 2022 para comparar patrimonio pre y post asunción.