Israel lanzó más de 160 bombas en 10 minutos contra el Líbano, causando 89 muertos y cientos de heridos, el peor ataque desde el inicio de la guerra. Esto rompe el alto el fuego acordado ayer entre Estados Unidos e Irán, donde Irán abrió el estrecho de Hormuz para buques con petróleo, pero lo volvió a cerrar en respuesta.
El primer ministro israelí Netanyahu aclaró que el acuerdo no incluía a Líbano ni Hezbollah, atacando su bastión en Beirut. Irán no es dueño del estrecho pero cobra peaje. El periodista Gabriel Ben Tazgal, en vivo desde Israel, explicó la fragilidad del cese al fuego, con riesgo de ruptura en dos semanas, y Hezbollah responderá pese a la debilidad del gobierno libanés.
Rafael Grossi de la OIEA confirmó que Irán tiene más de 400 kilos de uranio enriquecido al 60%, suficiente para armas nucleares. Panelistas debatieron intereses de Estados Unidos contra China, retórica de Donald Trump fallida, y objetivos de Israel para desarmar a Hezbollah tras el 7 de octubre. Israel insiste en operar mientras Hezbollah amenace civiles.
La discusión tocó Venezuela y Maduro como eje del mal para Trump, coherencia en críticas, y rol de ONU ineficaz. Estados Unidos se ve como sheriff mundial, invirtiendo en destruir amenazas pese a costos.
El panel cuestionó si Irán cumplirá entregando uranio, criticando hipocresía global y priorizando supervivencia israelí sobre diplomacia europea.