La industria textil opera al 20% de capacidad instalada, con 28% menos actividad que en 2023 y 20.000 empleos perdidos, según empresarios que achicaron plantas de 200 a 100 trabajadores.
Empresarios pymes sostienen responsabilidad social con familias, pero enfrentan competencia desleal de importaciones vía plataformas como Shein o Temu que evaden impuestos, mientras producción local sale cara por cargas impositivas.
Panel critica reconversión productiva hacia minería y petróleo que no genera empleo masivo, con trabajadores migrando a apps precarias como Uber o Rappi, perdiendo jubilación y aguinaldo. Salario promedio textil bruto 1,5 millones pesos.
Se discute necesidad de incentivar consumo, ya que no se vende ni nacional ni importado, y precarización laboral creciente incluso en sectores públicos.