La escribana Adriana Nechevenko confirmó en su declaración judicial la compra de un departamento en Caballito por Manuel Adorni con hipoteca de saldo de precio por 200 mil dólares aportados por dos jubiladas y 30 mil dólares de Adorni, a un año sin intereses, con devolución vía venta de otro inmueble en Parque Chacabuco que vence en noviembre. Omitió justificar el origen de los fondos pese a que Adorni es persona políticamente expuesta como jefe de gabinete.
El exjugador Hugo Morales, vendedor del departamento, declaró que en la operación participaron dos chicos vinculados a las jubiladas, y allanamientos en inmobiliarias de Rucci revelaron que Pablo Feijó, hijo de una de las jubiladas, reservó el inmueble. Feijó visitó a Adorni en Casa Rosada en octubre pasado, un mes antes de la escrituración a nombre de Adorni, sembrando dudas sobre si las jubiladas actuaron como prestanombres de sus hijos, socios en una constructora.
Las jubiladas negaron conocer a Adorni cuando periodistas tocaron timbre, y la escribana no aclaró si prestamistas se conocían previamente con Adorni ni justificó préstamo sin intereses ni valores: departamento valuado casi el doble de los 230 mil dólares escriturados, comprado por Morales en 1996 por 200 mil. La fiscalía investiga origen de fondos y posible simulación de operación.
Adorni defendió la operatoria como correcta y la escribana escrituró por encima del valor de referencia de la Ciudad, pero persisten interrogantes sobre la reserva inicial, la reserva por Feijó y la reunión en Casa Rosada.