Juan Pablo mostró su granja de peces koi en un estanque con filtración pantano natural usando plantas que consumen amoníaco y nitratos para mantener el agua cristalina. Los peces, originarios de China y desarrollados en Japón, se reproducen anualmente con miles de crías que selecciona y vende, donando algunos al Jardín Japonés.
Alimentados con balanceado alto en proteína, frutas como banana y sandía, los koi reconocen a su cuidador Juan Pablo, quien los revisa periódicamente por parásitos. El sistema de filtración natural con bacterias nitrosomas y plantas mantiene el agua clara sin filtros comunes.
Los peces de mejor calidad se seleccionan para reproductores, con origen japonés certificado en algunos estanques. Nacho interactuó con ellos, confirmando que reconocen y se acercan a Juan Pablo al alimentarlos.
Al cierre, recomendaron tener una pecera grande en casa, hablarles mucho en japonés y darles besitos para un vínculo ideal.