La producción de Gran Hermano sancionó a toda la casa anulando la prueba de mañana y el presupuesto del supermercado semanal por incumplir el protocolo de gritos del exterior, tras una nueva indisciplina donde alguien volvió a mencionarlos.
Big Brother advirtió que las sanciones anteriores no fueron suficientes y que esta decisión no se discute; los participantes quedarán sin recursos extras y deberán administrar lo que hay en la casa, con riesgo de pasar hambre como en ediciones pasadas.
El panel de DDM analizó que sin Andrea del Boca ni Solange la casa está desconcertada, sin conflictos ni romances, y que la falta de comida genera mal humor; destacaron que nunca habían sancionado antes por gritos y que podría ser un manotazo para desestabilizar o por los insultos a Andrea como "chorra".
Despidieron a la invitada Natalia, especialista en Tamara, apostando por ella como favorita.