Gladys Florimonte relató anécdotas de una obra teatral donde Florencia de la Ve y Alejandra Pradón la ningunearon, con aplausos desiguales y pagos diferenciales.
Contó que cobraba menos pese a más aplausos, y un día manoteó la plata al productor Cacho Cristofani en una combi para reclamar su parte.
Acusó a Pradón de llevarse todo y a Florencia de boteo constante, defendiendo que todo era orgánico en el escenario.