El Estrecho de Hormuz ve tráfico reducido drásticamente de 140 buques diarios a solo 3, forzando desvíos por África que elevan costos logísticos, tiempos y seguros, pese a la tregua.
Irán negocia con Omán cobrar peaje en yuanes o cripto, rechazado por la Unión Europea que exige libertad de navegación sin pagos; Donald Trump propone empresa conjunta.
Un buque indio Green Asha con GLP cruza exitosamente bajo revisión iraní, contrastando con parálisis; Francia, Alemania e India piden oro a EE.UU. por desconfianza.
Guardia Revolucionaria minó el estrecho efectivamente, beneficiando economía sancionada de Irán.