El conductor arremete contra la escribana involucrada en las operaciones inmobiliarias de Manuel Adorni, criticando que se ría en un programa de televisión del escándalo y lo tome como un show para ganar fama. La acusa de tomar de boludos a los argentinos, carecer de vergüenza y exponerse a juicios por complicidad en posibles lavado de dinero.
El panel discute las irregularidades: la escribana no reportó operaciones sospechosas a la UIF pese a que Adorni es persona políticamente expuesta, realizó tres escrituras en dos años sin antecedentes previos, y minimiza el origen de los fondos. Mencionan su entrada libre a la Casa Rosada y causas pasadas por efedrina.
Extienden las críticas al gobierno de Javier Milei, generando vergüenza ajena por proteger a Adorni, sumado a casos como la diputada salteña que usa pasajes del Congreso para su hijo y protestas por falta de transporte. El conductor denuncia desarraigo y malversación de fondos públicos mientras la gente sufre cortes de colectivos.
Recuerdan el contexto previo de normalización de muertes atroces como Lucio Dupuy, analistas mentirosos en Malvinas y agresividad social, vinculándolo a políticos estafadores que se ríen en la cara de la gente.