Santiago del Moro reclamó públicamente a los participantes de Gran Hermano por el estado de suciedad en la casa, destacando comentarios de visitantes y producción sobre el desorden y olores.
El conductor recordó el incidente reciente cuando gente entró a asistir a Andrea y notó la casa sucia, instando a tratarla como propia: no saltar con zapatillas en sillones y cuidarla con amor, ya que falta mucho para el final y pasará mucha gente.
Panelistas coincidieron en que la división entre participantes dificulta la organización de la limpieza, y el olor se nota por el tamaño de la casa. Del Moro enfatizó que no es la primera vez y urgió mejoras.