El comediante Murray relata su mala racha en shows donde la gente se va al verlo actuar, manejando a pie y siendo ejemplo de fracaso con mujeres por timidez y fobia social.
Cuenta su breve relación con una novia que dejó cepillo de dientes pero pidió tiempo, fingía orgasmos en shows y terminó mal. Bromea sobre sexo casual pasando a "ni por casualidad" al cumplir 40 años.
Se lamenta por no haber hecho un trío ni plantado árbol, y prefiere tener hijos jóvenes que un trío a los 70.