El abogado del Club Alemán de Mendoza, Alejandro Moreno, explicó que el club tomó conocimiento del abuso en un baño de mujeres durante una bienvenida de jugadoras menores vía nota de una madre el lunes siguiente al hecho del viernes, y notificó inmediatamente a la fiscalía por tratarse de menores conforme a la Convención Internacional sobre Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.
La comisión directiva suspendió preventivamente a las involucradas, pero levantó la sanción dos días después ante la llegada de padres con abogados que generó revuelo, dejando el caso a resulta de la justicia que lleva tres años investigando por recursos legales. Inicialmente una fiscal no vio delito, pero un juez de garantía ordenó la pesquisa ante apelación.
Moreno defendió la decisión como respeto al derecho de defensa y prudencia hasta sentencia firme, aclarando que la convención obliga a denunciar en 24 horas cualquier conocimiento de delito. El club prohibió festejos similares y dio charlas vía pasantes de la Universidad Católica Argentina para prevenir repeticiones.
Panelistas criticaron al abogado como "muy tibio" y exigieron mayor compromiso del club en la investigación, destacando la lentitud judicial que afecta a la denunciante.