Una jubilada murió a tiros durante una entradera en su estancia en Florencio Varela. Los ladrones ingresaron por una ventana y ella tomó un arma del marido para defenderse, recibiendo un disparo en el pecho.
Los vecinos relataron que los robos son constantes en la zona y oyeron detonaciones alrededor de las diez de la noche. Desconocen cómo pasó, pero muchos lo veían venir.
La víctima era vecina de 50 años, humilde y no se metía con nadie, según testimonios que parten el alma del barrio.