Andrea del Boca vive una crisis total tras su salida de Gran Hermano por una caída impactante que le provocó sangre en la boca, tres puntos en el labio y dos dientes rotos, las paletas frontales.
Las imágenes mostradas son desesperantes: Andrea sangrando en el piso pide por su mamá en un estado de máxima vulnerabilidad, mientras el entorno la cuida en casa. Está deprimida, angustiada y no quiere saber nada con el reality porque siente que la expusieron sin banca popular, coincidiendo con el protagonismo de Biasotti en el Senado.
Andrea se enteró del foco mediático en Biasotti al salir, enojo por su exposición y coincidencia con su salida; su hija Ana la cuida 100%, pero llora todo el día y permanece en cama por el golpe y el shock emocional.
El panel discute su sorpresa por falta de apoyo, problemas con dientes para una actriz y pedido simbólico a la madre nonagenaria que siempre la protegió.