Ana del Boca, hija de Andrea del Boca, responde furiosa a las acusaciones de su padre Biasotti, quien en una jornada sobre falsas denuncias la tilda de víctima de "recuerdos implantados" por su madre para extorsionarlo durante 20 años.
Ana jura por lo más sagrado que vivió los abusos y humillaciones, rechaza apelar el sobreseimiento de 2023 por inexistencia de delito porque su "justicia" son sus valores y vínculos actuales, no pericias que la subestiman como "psicopateada". Critica el circo mediático que la revictimiza y exige silencio a detractores.
El panel defiende su solidez a los 25 años: niega implantes de memoria posibles en episodios vividos a los 8-9 años, cuestiona el timing político de Biasotti coincidiendo con el éxito de Andrea en Gran Hermano y el trabajo de Ana. Destacan que sobreseimiento no prueba falsedad, sino falta de pruebas en delitos de cuatro paredes.
Analizan el contexto: Biasotti absuelto de abuso y secuestro, pero Ana eligió cortar vínculo a los 8 años por maltrato; panel ve revictimización al negar su relato adulto y autónomo, en medio de ley contra falsas denuncias impulsada por diputada Lozada.