La madrastra de Ángel, el niño de 4 años muerto en Comodoro Rivadavia, denunció que la obligaron a entregárselo a la madre biológica pese a su miedo porque lo mataron en esa casa. Ella lo crió durante dos años y pidió ayuda a defensoras de menores, pero no le dieron explicaciones sobre su situación.
El ex defensor de menores Atilio Álvarez analizó las fallas en la revinculación abrupta del niño del padre y la madrastra a la madre tras una denuncia de violencia de género contra la madrastra. Destacó que faltó acompañamiento y que la justicia piensa en los adultos, usando a los chicos como botín de guerra en conflictos familiares con denuncias cruzadas.
Los panelistas expresaron espanto por la muerte aparentemente por un golpe con lesión interna y criticaron la violencia contra niños en familias argentinas. Álvarez enfatizó que la solución óptima es la familia extensa como abuelos o tíos, y si no, hogares familiares asistidos por defensores de menores.
Se lamentaron la falta de recursos en tribunales de familia y defensorías, y la combinación explosiva de pobreza, adicciones, alcoholismo y violencia social que predica la sociedad. Álvarez insistió en la responsabilidad penal directa de la mamá y el compañero de ella por golpes, calificándolo de homicidio agravado por alevosía y guarda, con prisión perpetua por ser garantes objetivos de la seguridad del niño.