La policía allanó el country Santa Bárbara en Tigre y secuestró un celular y un iPad de la tercera imputada en la causa por robo de medicamentos como Propofol y Fentanilo del Hospital Italiano y Rivadavia, vinculados a dos muertes de trabajadores de la salud: el anestesiólogo Alejandro Salazar el 20 de febrero y el enfermero Eduardo Betancourt el 30 de marzo.
Delfina Fini Lanusse y su jefe Hernán Boveri, del Hospital Italiano, están imputados por administración fraudulenta al robar implementos para uso personal o negocios en "viajes controlados". Chantal Leclerc (o Tati Leclerc), mencionada en un audio viral, es investigada por adulterar pruebas: fue la última en hablar con Salazar a las 22:07 del 19 de febrero, llegó antes que la hermana Julieta al departamento en Juncal 4622, manipuló el celular del fallecido usando su cara para desbloquearlo antes de llamar al 911.
Las cámaras muestran a Leclerc, Fini Lanusse y dos mujeres con ambulatorio médico entrando y saliendo del edificio sin asistir a Salazar, quien tenía una vía en el pie con drogas; Fini se llevó una tablet. Ambas declararon ante la Sociedad Argentina de Anestesiólogos admitiendo robos para drogarse, pero omitieron su presencia en la escena.
Leclerc está imputada por obstrucción de justicia; el juez Alejandro Vignone y fiscal Eduardo Cubría investigan si proveyeron drogas o participaron en fiestas, en un escándalo tremendo de países y hospitales privados.