Donald Trump anuncia tregua de dos semanas con Irán condicionada a la apertura completa e inmediata del Estrecho de Hormuz, suspendiendo bombardeos y ataques durante ese período, según su posteo reciente.
El ministro de Relaciones Exteriores iraní confirma que durante esas dos semanas el paso seguro por el estrecho será posible mediante coordinación con las Fuerzas Armadas de Irán, pese a ataques israelíes confirmados en Líbano contra más de 100 sedes de Hezbollah, incluyendo centros de mando en Beirut y el sur del país.
Panelistas analizan la fragilidad de la tregua, con Israel manteniendo operaciones independientes contra Hezbollah, caídas en el precio del petróleo hasta 92 dólares por barril (WTI -18%, Brent -16%) y subas en bolsas asiáticas y europeas; se menciona reunión cara a cara en Islamabad el viernes y posiciones de China y Pedro Sánchez a favor de la paz.
El Papa acoge con satisfacción la tregua como signo de esperanza, exhortando al diálogo para resolver conflictos, mientras surgen dudas sobre objetivos no cumplidos como desmantelar programas nuclear y misilístico de Irán.