La tregua de 15 días entre Irán y Estados Unidos abre una ventana de negociación inestable, con bombardeos continuos y riesgo de escalada peor si no hay acuerdo en posiciones maximalistas.
Irán negocia desplazarse del uranio enriquecido, cambiar política con proxies terroristas y abrir el estrecho de Hormuz, bloqueado intermitentemente, mientras la guerra Israel-Hezbollah en Líbano persiste fuera de la tregua según Netanyahu y Trump.
El vicepresidente Gilles Vance lidera para EEUU desde Islamabad, representando sector anti-guerras eternas, en medio de narrativas opuestas: Irán como resistencia y EEUU como destructor de capacidades iraníes nucleares y militares.
Donald Trump critica a la OTAN por ausencias pasadas y evoca Groenlandia en su discurso.