America policial El diario de Mariana

Residente Chantal confiesa robar propofol del Rivadavia con Salazar y Fini

Tensión: intercambio (35°) Sesgo: crítico (-30) Eje político: Centro

La residente Chantal del Hospital Rivadavia confesó en sumario interno de la Asociación de Anestesistas haber sustraído propofol y fentanilo para consumo personal y compartido con el anestesista muerto Alejandro Salazar y Delfina Fini, echada del Italiano por robos similares. La declaración de marzo, presentada a la justicia, da un vuelco a la causa del enfermero Eduardo Betancourt, hallado muerto en Palermo con 100 ampollas de fármacos hospitalarios.

Chantal admitió consumir cocaína, Tusi y micropunto fuera del hospital, y reveló fiestas con inyecciones recreativas. La familia de Betancourt sospecha terceros o plantado de drogas, ya que una persona no se autoaplica cuatro ampollas de propofol. La fiscalía descarta intervención externa pese a lesiones en brazo y pierna, y cardiopatía leve como causa de muerte.

Se investiga una tercera muerte de anestesista en el mismo circuito, con faltantes masivos de ampollas sin trazabilidad efectiva en Argentina. Expertos alertan por contaminación al extraer restos de descartes y adicción silenciosa en personal de salud. El toxicólogo Francisco Daddick confirmó que fentanilo, midazolam y propofol causan depresión respiratoria letal, detectables hasta una semana en tests.

La Asociación realiza testeos random esporádicos por costos, pero urgencias evaden controles. Críticas al sistema por falta de trazabilidad y poder monopólico de la Asociación, que genera disputas con anestesistas independientes. El caso genera alarma social por riesgo en quirófanos.