La periodista independiente estadounidense Shelley Kittleson, secuestrada la semana pasada en Bagdad por Hezbollah iraquí (proiraní), fue liberada horas antes de la tregua de dos semanas entre Estados Unidos e Irán.
Le hicieron leer un mensaje de propaganda admitiendo "espionaje e investigación para Estados Unidos". Posible canje por terroristas de Hezbollah, no confirmado por autoridades. Única rehén yankee en la guerra de 40 días.