Paula Villa Mazor cuenta cómo un ataque de pánico derivó en temor constante, pesadillas, depresión y pastillas para esquizofrenia que la dopaban. No podía quedarse sola, caminaba horas y terminó internada con insuficiencia renal y neumonía.
Su madre, recién convertida, la acercó a Jesús mediante un pastor. En tres meses dejó cigarrillos, pastillas y pesa ahora saludable, sirviendo al Señor libre de todo.
El presentador asegura que Dios libera de ansiedad y temores como hizo con Paula, invitando a buscarlo para nueva vida llena de gozo y paz.