El pastor enfatiza que Dios ofrece nuevas vidas cada año, como las 127 vidas de Sara, para servirlo en intimidad mediante disciplinas espirituales, usando dones para edificar la iglesia y bienes materiales sustituyéndolos por amigos eternos mediante la salvación de pecadores, acumulando tesoros en el cielo.
Advierte contra falsos evangelios que promueven acumular riqueza sin obediencia ni generosidad, insistiendo en que la prosperidad divina busca glorificar a Dios y bendecir a otros, no solo necesidades personales. Dios piensa en bendecir familias enteras, como en ejemplos bíblicos del carcelero de Filipos, Lidia, el principal de la sinagoga, Cornelio y Noé, donde todos los de la casa fueron salvos y bautizados.
El secreto principal para una familia bendecida es la comunión íntima con Dios, el tesoro más valioso que Satanás busca destruir primero para derrumbar matrimonios, hijos, ministerios y economías. Ejemplos de Adán y Eva, David y Obed-Edom muestran que descuidar el lugar secreto trae desastre, mientras preservarlo protege todo. Invita al Congreso Internacional Familias Bendecidas del 16 al 19 de julio en Resistencia, Chaco, con interpretación en lengua de señas.
Ilustra con anécdota de un anciano cuya pasión por Dios perduró como un perro fiel persiguiendo un conejo, mientras otros abandonan la cacería espiritual.