Los países árabes han sido los más afectados en el conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel, recibiendo más del 85% de los ataques que destruyeron su población e infraestructura.
Expertos destacaron que estos países siempre abogaron por soluciones negociadas y estabilidad, pero ahora sufren las consecuencias sin representación en el cese al fuego actual.
El debate subrayó que Irán no respeta pausas ni términos, y que los intereses nacionales priman sobre divisiones morales de buenos y malos.