Los mercados financieros europeos registraron fuertes subidas tras la tregua de dos semanas entre Estados Unidos e Irán, con bolsas como Londres, Frankfurt, Milán, Madrid y París abriendo al alza después de meses en rojo. El precio del petróleo bajó y el gas natural se desplomó un 19%, aliviando la euforia económica postconflicto.
El FMI informó que el golpe económico de la guerra es profundo, mientras los primeros barcos petroleros parados en el Golfo Pérsico comenzaron a pasar por el Estrecho de Hormuz. Giorgia Meloni viajó de urgencia al Golfo para abrir nuevas rutas, pero no logró avances concretos ante el riesgo de caos energético en Italia.
Seis aeropuertos italianos limitaron vuelos solo a sanitarios, estatales y de más de tres horas, cancelando el resto para no quitar combustible local. La situación genera temores de racionalización de vuelos, teletrabajo y restricciones vehiculares por patentes pares e impares si el estrecho no se abre completamente.
Esta tregua abre una ventana delicada para la diplomacia, pero mantiene tensiones por Líbano excluido del alto al fuego por Israel, pese a pedidos de la Unión Europea y Rusia. Líderes como Macron y Sánchez se opusieron desde el inicio, posicionando a Francia en defensa activa en el Mediterráneo sin apoyo militar directo a la guerra.