Donald Trump acordó un alto al fuego de dos semanas en Medio Oriente con Irán, vía tregua de Pakistán, para negociar 10 puntos, reabriendo el Estrecho de Hormuz. Ambas partes lo venden como victoria: EE.UU. por forzar rendición y cambio de régimen (aunque no ocurrió), Irán por sobrevivir.
El analista Mauro Szpigiel explica que en retórica todos ganan, pero Irán sale fortalecido políticamente pese a derrota militar pírrica de Israel y EE.UU. Se espera cese permanente, control nuclear y misiles iraníes, con Irán administrando Hormuz parcialmente.
Trump no queda debilitado por impredecibilidad, vende victoria interna para primarias. Irán legitimado pese daños. En Líbano, Israel sigue atacando Hezbollah pese tregua, con bombardeo en Beirut; se prevé cese por presión EE.UU., pero complicado.
Israel prioriza Hezbollah si no golpea Irán; Netanyahu gana encuestas con guerra, oposición critica acuerdo por no destruir nuclear iraní.