Diez jugadoras del club Alemán de Mendoza fueron imputadas por abuso sexual simple contra una jugadora de 16 años durante un ritual de bienvenida al equipo de primera. La víctima relató que la vendaron, desnudaron en un baño con otras menores y sufrió actos que sorprendió por su calibre, pensando que sería algo leve como dañar el pelo. Ella dejó el club mientras las imputadas siguieron jugando, en años duros para la adolescente.
La denuncia de 2023 había sido archivada, pero la justicia reabrió el caso con nueva interpretación e imputó a las 10 chicas. La madre de una de las imputadas salió a defenderlas públicamente, sorprendida por la decisión judicial. Argumentó que fue un juego o chiste sin mala intención, que la víctima podía negarse y que solo ella lo percibió como abuso, no las otras seis a las que les hicieron lo mismo.
La madre enfatizó que hablaron de consentimiento, borraron el video cuando la víctima protestó por filmarla, y que pasar de un juego a abuso sexual es un salto enorme. Insistió en que sus hijas son las verdaderas víctimas ahora y nadie las obligó. El fiscal pidió repetir pericias psicológicas y físicas a las 10, y que declaren nuevamente en el proceso reabierto.