Diez jugadoras del club alemán denunciaron abusos en bautismos de fuego, con seis imputadas por conductas como pasar ají por la boca, caminar en cuatro patas y usar preservativos con yogur simulando semen.
Las víctimas esperaban bromas leves como huevos o pintura, pero sufrieron comentarios sexuales, obligación de semidesnudez con toallitas y outfits creativos que dejaban expuestas.
Los abogados califican los hechos como abuso sexual simple agravado por dos o más personas.