Ronnie Kaplan, portavoz de la Fuerza de Defensa de Israel, confirmó que Israel respeta el cese al fuego con el régimen iraní por directriz política, pero continúa combatiendo a Hezbollah en Líbano, excluido del acuerdo.
Israel destruyó la maquinaria de producción de misiles de Irán, desmanteló más de la mitad de sus misiles, golpeó el programa nuclear, neutralizó infraestructuras de las guardias revolucionarias y eliminó altos dirigentes y miles de operativos. Kaplan destacó que estos logros militares sin precedentes deben convertirse en avances diplomáticos.
En Líbano, el ejército israelí controla parte del sur, atacó 100 objetivos de Hezbollah con 50 aviones y 160 municiones, el golpe más fuerte desde el inicio de la operación. Las divisiones 36, 162, 146 y 91 avanzan en la línea de defensa para desmilitarizar a Hezbollah, que mimetiza su infraestructura en sitios civiles.
Siguen lanzamientos de cohetes de Hezbollah hacia el norte y centro de Israel, con tiempos de alerta de 7 a 15 segundos. Israel perdió un soldado de 20 años en la frontera. La población civil israelí muestra resiliencia extraordinaria en 40 días de guerra, apoyando el esfuerzo como parte de él.
Kaplan enfatizó que las operaciones alejaron la amenaza nuclear iraní y crearon nuevas alianzas regionales para la seguridad futura.