Irán celebró en las calles lo que su régimen califica como una victoria histórica sobre Estados Unidos, con festejos transmitidos por la televisión estatal mientras continúan los ataques con misiles contra Israel y países árabes como Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Qatar y Arabia Saudita. A pesar del anuncio de Donald Trump de una tregua de dos semanas vía Twitter, Irán no libera el Estrecho de Hormuz, vital para el 20% del petróleo global y un tercio del gas natural licuado, y exige condiciones como fin de sanciones, indemnizaciones y permiso para enriquecer uranio.
Panelistas debaten la fragilidad del acuerdo, con propaganda iraní burlándose de Trump como una capitulación estadounidense, incluyendo memes y tuits de la Guardia Revolucionaria y embajadas iraníes. El precio del petróleo cayó de 110 a 103 dólares el barril tras el anuncio, impactando bolsas como el Nikkei japonés que sube un 4%. Negociaciones confirmadas para el viernes en Islamabad, Pakistán, con posibles enviados como J.D. Vance, Marco Rubio y Witkoff, aunque persisten discrepancias internas en Irán entre líderes civiles y la Guardia Revolucionaria.
Corresponsales como Ronen Suar desde Nueva York y Gabriel Astroz desde Israel reportan sirenas activas, misiles de racimo interceptados y dudas sobre el alto al fuego, ya que Israel no ha confirmado oficialmente pero coordina con EE.UU. El primer ministro paquistaní anunció un alto el fuego inmediato para todas las partes, incluyendo aliados, invitando a delegaciones a negociar un acuerdo definitivo. EE.UU. desmiente "fake news" iraníes y libera a una periodista secuestrada en Irak, Shelley Kittleson.
Expertos advierten que el conflicto va para largo, con ceses al fuego temporales pero sin paz duradera, mientras Irán jacta daños en Israel y Trump enfrenta presiones internas por impeachment fallido.