En Teherán, habitantes celebraron la tregua con bocinazos, banderas iraníes y quema de banderas de EE.UU. e Israel, declarando obediencia al líder y que Irán es superpotencia.
En EE.UU., críticos tildan a Donald Trump de mentiroso patológico y manipulador del mercado, afirmando que nadie está a salvo hasta que salga de la Casa Blanca.
El Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní declaró la victoria.