Manuel Adorni anunció el proyecto de ley de salud mental que elimina el concepto de "padecimiento mental", adopta la clasificación internacional y permite internaciones involuntarias excepcionales decididas por psiquiatras en crisis graves, con revisión por junta médica en 24 horas, actualizando la norma de 2010 que judicializaba todo.
El doctor Ricardo Corral explicó que la ley anterior dejó desprotegidas a familias y pacientes al requerir intervención judicial para internaciones, comparándolo con internaciones cardiológicas por infarto que nadie cuestiona. Las internaciones serán breves, de 2 a 4 semanas para esquizofrenia o bipolar, y solo afectan a un bajo porcentaje de casos, mientras el 30% de la población podría tener problemas mentales alguna vez.
Corral destacó que la mayoría de la atención es ambulatoria en hospitales como Borda, Moyano o Alvear, y criticó planes absurdos de cerrar estos centros para 2020. La nueva ley fomenta áreas específicas de salud mental en hospitales generales y permite derivaciones directas sin saturar emergencias.
En procedimientos, un psiquiatra evalúa como un cardiólogo en infarto: interna si hay riesgo de suicidio, homicidio o descompensación. Luego, una junta médica con psicólogos y trabajadores sociales decide la alta en semanas, no eternamente, como en terapia intensiva.
Marina, mamá de Chano, impulsó el proyecto recordando cómo ayuda estatal pudo prevenir tragedias. Corral, jefe de Docencia del Hospital Borda y presidente de la Asociación Argentina de Psiquiatras, enfatizó el sentido común médico.