El gobernador de Neuquén, Rolo Figueroa, aclaró que Vaca Muerta es una roca, una condición necesaria pero no suficiente para generar riqueza, y desmintió que sea una lámpara de Aladino o la Dubai argentina. Explicó que requiere trabajo de personas e instituciones para convertirse en un sostén nacional observado por el mundo.
Figueroa destacó el desarrollo conjunto con Río Negro como hub exportador, la licitación de minas de oro y plata, turismo y la industria del conocimiento en Neuquén. Mencionó viajes a Nueva York y Houston donde generaron interés de inversores, y planes para licitar áreas de gas seco el 19 de agosto con participación de empresas como Continental.
La provincia enfrenta migración con mil niños en edad escolar demandando 150 aulas nuevas, pero exige formación laboral a través del Instituto Vaca Muerta priorizando neuquinos. Neuquén lidera en empleo, caída de pobreza del 59% y desocupación del 55% en dos años, sin sufrir parate de consumo gracias a pactos de gobernanza.
Figueroa elogió la macroeconomía de Milei, influencia en la ley bases y RIGI, y buena relación con el gobierno nacional. Apuntó a un plató de producción en 2030 con financiamiento internacional, y evitó especular sobre su futuro político más allá de buscar continuidad en 2027.