Gabriel lidera el rescate de más de 6000 olivos centenarios en Mendoza, donde se talaron 15.000 hectáreas en 30 años pasando de líder nacional a solo 5000 hectáreas restantes, impulsado por causas económicas que obligan a productores a erradicarlos.
Traídos hace 150-200 años por inmigrantes de Italia, España y Líbano, estos árboles se salvan con grúas y logística costosa de hasta un millón de pesos por día, creando guarderías municipales como en Guaymallén y con apoyos de Ale Vigil, José Luis Aldaña y Abel Pinto para replantar en espacios públicos.
El proyecto es cultural, preservando genética original contra la olivicultura intensiva moderna, y destaca la variedad Arauco para extraer altos niveles de polifenoles antioxidantes y escualeno en una técnica innovadora de molienda en etapa específica de maduración.
Se critica la pérdida silenciosa de patrimonio provincial frente a campañas ambientales globales, promoviendo conciencia para no destruir el planeta.