La famosa mezquita Koutoubia se presenta como un ícono rojizo de Marrakech, fundada en 1060, con un jardín impactante que sirve de pulmón verde para la ciudad caótica. Solo los musulmanes ingresan al edificio, pero el entorno exterior permite disfrutar su imponente minarete desde donde se escucha el llamado a los cinco rezos diarios.
El recorrido continúa por el antiguo barrio judío y calles con tradiciones tuareg, donde se exhiben farmacias de medicina natural marroquí y el aceite de argán para la piel. La Medina, corazón comercial y cultural, ofrece pasillos estrechos llenos de comercios tradicionales, aromas y gritos de vendedores.
Los oasis cercanos evocan las travesías nómadas con beduinos y dromedarios, destacando la fascinante historia y cultura de Marruecos que invita a descubrir sus leyendas.