El debate en la Cámara de Diputados por la modificación de la ley de glaciares 26.639 supera las 12 horas con intensas posturas divididas: provincias mineras como Salta, Catamarca, San Juan y Jujuy defienden transferir control a gobernadores para impulsar minería sustentable, empleo y exportaciones, mientras opositores alertan riesgos ambientales, inconstitucionalidad y violación a compromisos como el acuerdo UE-Mercosur.
Oradores opositores como el diputado de Córdoba Juan Bruegel citan fallos de la Corte Suprema que obligan al Congreso a dictar presupuestos mínimos ambientales uniformes, critican audiencias públicas infructuosas con más de 100.000 inscriptos ignorados y advierten incertidumbre jurídica para comunidades e inversores. Se menciona el veto de Cristina Fernández de Kirchner en 2008 y ejemplos como Jujuy donde la ley no frenó el litio exportado a Alemania.
Defensores como los diputados José Luis Garrido y Dayana Fernández Molero argumentan que nadie cuida mejor los recursos que los locales, destacan crecimiento exportador pese a la ley vigente (de 1.900 a 5.100 millones de dólares) y proponen clasificar glaciares por función hídrica para evaluación caso por caso, sin eliminar inventarios ni estudios de impacto.
El oficialismo confía en aprobar la reforma hoy, pese a protestas con represión policial en Buenos Aires y manifestaciones en provincias bajo el lema "la ley de glaciares no se toca". Paralelamente, retención de tareas de la Unión Tranviarios Automotor complica el transporte en CABA y AMBA por deudas en subsidios y gasoil caro.
Conductores destacan expresiones como "ley de entrega del agua" del diputado Molina y riesgos de guerra por agua, mientras el debate entra en recta final hacia la votación.