En el Congreso se debate la ley de glaciares, que podría convertirse en ley en minutos a pedido de varias provincias, mientras el locutor advierte que el agua potable es el patrimonio argentino más valioso y pide no venderla.
Se muestra oposición de diputadas de izquierda que denuncian la norma como parte de negociados capitalistas para destruir glaciares y convertir al país en "esclavos" con saqueo, anunciando movilización el 1 de mayo en Plaza de Mayo en acto internacionalista socialista contra mineras y el régimen corrupto.
La sesión continúa con la palabra de la diputada Ávila, seguida de Autes y cuestiones de privilegio antes de la etapa final.