Pasajeros sufren hacinamiento extremo en colectivos porteños con 50% menos frecuencias, puertas que se cierran lastimando dedos y esperas eternas. Una mujer mostró su dedo herido tras quedar atrapada en la puerta de un bondi, mientras llaman al SAME sin respuesta de la empresa.
Empresarios reclaman subsidios y aumento de boleto de 700 a 1900 pesos porque costos de combustible subieron 25% y gasoil cuesta 2100-2444 pesos, pero gobierno reconoce solo 1750. Pasajeros tardan más en llegar al trabajo, pierden presentismo y ganan poco para pagar boletos caros.
Panel critica al gobierno de Milei por odiar a argentinos, funcionarios no viajan en bondi y priorizan ahorro sobre servicio público. Gente come una vez al día, viaja como vacas y votó ilusionada pero sufre peor que en 90s o crisis pasadas.
El sistema perverso fuerza elegir entre compensación estatal o tarifa alta, afectando a quienes ganan 790 mil-1.1 millón pesos mensuales que necesitan múltiples colectivos diarios.