Encuestas callejeras revelan recorte en gustos como cafés y comidas afuera por situación económica complicada, con gente admitiendo menos salidas frecuentes y ajustes en gastos diarios en bar de Sarmiento y Rodríguez Peña.
Jorge confiesa tomar café diario pero comer menos afuera que antes, mientras jubilado abogado independiente critica destrucción de ANSES y jubilaciones mínimas ridículas para autónomos, defendiendo cambios estructurales inevitables pese a supervivencia día a día.
Otro cliente sostiene momento de desayuno como "religioso" pero accesible con cortado y medialuna, y encargado Osvaldo del Bar Celta reporta baja en concurrencia y ticket promedio desde un año y medio, sobreviviendo con promos como menú almuerzo a 18.900 pesos.
Comerciante enfatiza renovación constante, desayunos, picadas y minutas para mantener clientela en bar notable desde 2012, ante caída crítica en consumo general.
Periodista nota optimismo forzado pese a restricciones, con testimonios variados de ajustes pero apoyo a medidas gubernamentales sobre anteriores.