En las playas de Playa Grande en Brasil, un carrito ambulante de pochoclos equipado con animación mecánica se convirtió en la principal atracción para los turistas. La estructura, conocida como Franet Skinway, fue fabricada con piezas recicladas de motocicletas, un scooter y una lavadora, transformando la venta de palomitas en un espectáculo visual.
El creador, originario de Natal y conocido por sus invenciones desde la infancia recolectando latas y cables para modelos de autos y aviones, busca atraer más clientes con este robot-like. Utiliza herramientas básicas como lijadora y soldadora, recolectando desechos directamente de la playa.