La casa de Ale Sergi destaca por tonos neutros y un estudio de grabación equipado con micrófonos, teclados y paneles acústicos en blanco y negro, no improvisado.
El panel menciona grabaciones experimentales en baño que retumban por superficies reflectantes, y compara con estudios caseros propios; Sergi tiene colección de mineros y espacios destacados.