Niloufar Saveri, activista iraní exiliada, cierra la entrevista expresando que el régimen islamista nunca cederá voluntariamente a los deseos del pueblo y urge aplicar el principio de responsabilidad de protección (R2P) aprobado por la ONU en 2005.
Explica que este mecanismo obliga a rescatar a un pueblo masacrado por su gobierno, incluso con intervención militar, pero nadie lo menciona pese a la represión extrema en Irán con internet cortado desde el 28 de febrero, miles desaparecidos, ejecuciones récord y reclutamiento de niños en la Guardia Revolucionaria.
Denuncia la importación de extremistas de Irak y Afganistán para masacrar protestas, la miseria absoluta para el 70% de la población por inversión en armamento y terrorismo, falta de agua, lujo para la élite y dificultades para exiliarse con problemas de visados y cuentas bancarias.
Critica el imperialismo islamista desde 1979 ignorado por el mundo, que prioriza intereses de EE.UU. e Israel sobre el pueblo iraní de 93 millones, y lamenta la soberanía falsa que protege a gobiernos criminales mientras la diáspora de 10 millones sufre sin asistencia.
Saveri no ha podido contactar a su familia en 46 años por seguridad, temiendo penas de muerte por espionaje, y siente deuda con los patriotas que soportan el infierno de la Inquisición islamista hace medio siglo.