Con menos de dos horas para el vencimiento del ultimátum de Donald Trump a Irán, Qatar suspendió las clases en todas las escuelas públicas y guarderías hasta fin de semana por precaución, ante el temor a ataques iraníes contra bases en Al Udeid y otros países sunitas como Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Kuwait.
Egipto se sumó a la mediación paquistaní, con su canciller conversando sobre avances en el diálogo para la paz regional, aunque analistas destacan que tanto Pakistán como Egipto son sunitas hostiles a Irán, a diferencia de Qatar. Mientras, hackers iraníes, apoyados por Rusia y China, intensifican ciberataques contra empresas estadounidenses, y medios internacionales reportan un "silencio de radio" previo a posibles acciones.
El petróleo Brent cae un 3% y el WTI un 2,5%, reflejando optimismo por un cese al fuego con 70% de probabilidad según sitios de apuestas antes del 30 de abril. En vivo vía radar, dos tanqueros KC-135 de la Fuerza Aérea de EE.UU. ingresaron al norte del Medio Oriente, posicionándose sobre Egipto e Israel, señal de presión militar mientras diplomáticos de la UE reciben alertas para refugiarse toda la noche.
Panelistas pronostican ataque estadounidense a infraestructuras iraníes o toma de islas como Qeshm si no hay acuerdo, con soldados ya en tierra; Marco Rubio advierte contra Cuba e Irán. Argentina, aliada de EE.UU. e Israel, sigue atenta vía Cancillería, con Javier Milei, Luis Caputo y Pablo Quirno ratificando apoyo en Atlantic Council, tras escalada diplomática con Teherán.
El costo de la guerra supera los 22 billones de dólares en cinco semanas, con tensiones globales involucrando a China como peón en ajedrez mayor, mientras Trump busca victoria antes de reunión con Xi Jinping.