Ariel Sujarchuk, intendente de Escobar, vendió dos años tarde una mansión de 800 metros cubiertos en Puertos del Lago que vecinos llamaban "la casa del intendente" pese a negarlo, con dueños fantasma como Gustavo Menayez que surgió de la nada afirmando ser propietario.
En otro caso emblemático, Sujarchuk canjeó su predio de 5.000 metros en Altos las Casuarinas por 15% de departamentos aprobados por su municipio vía acto administrativo sin modificar normas, con desarrolladores como Delta Morphosis ligados a socios como Mariano Miranda y Pablo Coles.
Compró caro un departamento en torre de Menayez por "espaldarazo" cuando la obra paraba, pese a ser exsocios en Balvin 2570 SA; su constructora Margus, adquirida en 2020 de exsocio de Menayez, no opera en Escobar pero su presidente Claudio Flores Barrios firma habilitaciones municipales como director de compras.
Sujarchuk defiende transparencia con 37.001 normas y declaraciones juradas, admitiendo solo posible "antiestético" pero niega irregularidades éticas en negocios privados mientras la lapicera municipal aprueba todo.