Enrique "Quique" Rabina, ídolo y referente de Boca Juniors, recordó sus inicios en el club durante un momento institucional complicado, cuando el equipo necesitaba reconstruirse por completo.
Rabina destacó la clasificación épica a la Copa Libertadores en 1986, tras ganar una liguilla clave: perdió 2-0 de local ante Newell's Old Boys pero venció 4-1 de visitante, logrando así el regreso del Xeneize al torneo continental después de varios años de ausencia.
El exjugador evocó partidos inolvidables en la Libertadores, como las victorias ante Peñarol (3-2 de local con gol suyo y 1-0 de visitante con nueve hombres) y el complicado encuentro contra Colo-Colo en Chile, marcado por batallas campales con carabineros y 150 personas en la cancha, lo que llevó a cambios en los reglamentos.
Rabina describió la emoción única de jugar en la Bombonera, un estadio inigualable en el mundo, y celebró el regreso de Boca a la Copa Libertadores, instando a los jugadores actuales a dejar todo en la cancha y a los juveniles a poner pasión y amor por la profesión para aprovechar la chance de defender la camiseta bostera.